
First head spa in
Piel lesionada, heridas, quemaduras o infecciones cutáneas. La exfoliación puede agravar el daño tisular.
Dermatitis, psoriasis activa o piel muy reactiva. La fricción puede provocar irritación intensa.
Alergia a frutos secos (especialmente pistacho). Riesgo de reacción alérgica local o sistémica.
Fragilidad capilar o varices tortuosas y muy evidentes. La exfoliación y la presión pueden dañar la microcirculación.
Diabetes (con afectación cutánea o vascular). Mayor riesgo de lesión y alteración en la cicatrización.
Problemas circulatorios importantes. La envoltura térmica puede alterar la respuesta vascular.
Piel muy fina, envejecida o sensibilizada. Riesgo de microlesiones con la exfoliación.
Pacientes oncológicos. La exfoliación y la envoltura pueden resultar agresivas; se requiere autorización médica y adaptación del protocolo.
Enfermedades neurológicas. Puede existir respuesta alterada al estímulo mecánico y térmico.
Epilepsia. Los estímulos sensoriales intensos pueden influir en la estabilidad neurológica.
Niños. Piel más fina y sensible, con mayor riesgo de irritación por exfoliación.
Edad recomendada. A partir de 18 años. En menores, la piel presenta mayor sensibilidad y menor tolerancia a la exfoliación y al calor.
Embarazo. La exfoliación abdominal, la presión y la envoltura térmica pueden resultar excesivas; se recomienda evitar estas fases.

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